El Consejo Europeo llega a un acuerdo para la creación de una patente común

El pasado 19 de noviembre los países miembros de la Unión Europea llegaron a un acuerdo definitivo sobre la patente única europea. Este acuerdo augura tanto una notable reducción de los costes actuales, como un aumento de la seguridad jurídica al establecer un tribunal unificado y especializado.

Hasta la fecha, la mal llamada “patente europea” no es más que una ficción jurídica por la que al solicitante le basta con tramitar un único expediente ante la Oficina Europea de Patentes. En caso de que la eventual patente le sea otorgada, de modo semejante al de la luz solar al atravesar un prisma de cristal, ésta se divide en un haz de patentes nacionales, una para cada uno de los Estados solicitados. Para la validez de la patente, además, la mayoría de los Estados requieren una traducción completa de la misma a sus respectivas lenguas oficiales.

Fuente: legalgrind.com

Fuente: legalgrind.com

Al ser la patente un derecho territorial, los inconvenientes de este sistema no tardaron en hacer aparición. Los procedimientos en materia de patentes difieren de un país a otro al igual que los plazos, la velocidad con la que actúan los respectivos tribunales, los requisitos para la adopción de medidas cautelares o el importe de las costas.

La fragmentación de jurisdicciones también fomentaba el forum shopping (elección del foro en función de la jurisdicción en la que es más probable obtener una resolución favorable, o una indemnización de daños y perjuicios mayor), y en muchos casos obligaba a demandar en más de un país, a menudo obteniendo fallos contradictorios entre sí dependiendo del territorio.

Es por ello que el acuerdo adoptado prevé un tribunal único y especializado en la materia (Tribunal de Patentes Unificadas), con competencia exclusiva para los litigios sobre infracciones y validez, tanto de las nuevas patentes unitarias como de las actuales patentes “europeas”.

Dicho Tribunal estará compuesto por un Tribunal de Primera Instancia, un Tribunal de Apelación y una Secretaría. El Tribunal de Primera Instancia estará a su vez formado por una división central con sede en París y dos secciones especializadas: una en Londres –patentes farmacéuticas y químicas– y la otra en Múnich –patentes de ingeniería mecánica–.

El reciente acuerdo añade estas nuevas competencias a las que hoy tiene la Oficina Europea de Patentes. Dicho organismo será el encargado de otorgar las nuevas patentes unitarias manteniendo el procedimiento, los criterios y las reglas de patentabilidad establecidas en 1973 por el Convenio de Múnich sobre la Patente Europea. Las diferencias entre ambos tipos de patentes vendrán después de la concesión. En ese momento, el solicitante podrá optar entre:

(i) una patente “europea” con protección individual en cada uno de los Estados solicitados,
(ii) una patente común con protección única para todos los Estados participantes en este acuerdo, o
(iii) una combinación de ambas patentes, para obtener protección en los 27 Estados de la UE.

Debe manifestare, en todo caso, que el presente acuerdo no incluye a todos los Estados miembros, pues España e Italia no forman parte del proyecto por considerarlo discriminatorio para sus idiomas –en un principio las patentes sólo estarán disponibles en inglés, francés y/o alemán–, aunque Italia sí se suma al acuerdo sobre la jurisdicción única.

Mapa de hispanohablantes en el Mundo

Hablantes de español en el Mundo. Fuente: Wikimedia Commons.

Así, es notorio que el eje franco-alemán, que en su día se opuso a la propuesta de Reglamento por no estar de acuerdo con el empleo del inglés como único idioma del procedimiento, bloquee ahora las idénticas pretensiones de dos de sus principales socios europeos. Más aún teniendo en cuenta que Francia y Alemania consiguieron, además de la admisión de sus lenguas, albergar sedes del nuevo Tribunal. Ambas naciones se escudan ahora en que la proporción de patentes españolas es escasa o, lo que es lo mismo, que la inversión pública o privada en investigación y desarrollo es insuficiente, para ignorar tanto los intereses de España dentro de la Unión como los de los más de 500 millones de hispanohablantes en todo el mundo.

El perjuicio para España es evidente. Por un lado, al no exigirse el depósito de una copia de la patente objeto de registro en español, nuestras empresas se verán obligadas a costear constantes traducciones para no caer en el ostracismo tecnológico. Por otro, en caso de litigio dependerían en exceso de los abogados situados en cualquiera de los países cuyas lenguas sí son aceptadas. Y, por si no fuera suficiente, las PYMES serán presa fácil de las amenazas relativas al alto coste de los litigios en materia de infracción de patentes.

Ahora bien, es probable que los daños provocados por quedarse fuera sean todavía mayores. Alemania y Francia tienen razón: en España se inventa y se patenta poco (y, vistas las partidas para I+D de los últimos presupuestos generales, no parece que la tendencia vaya a cambiar en el futuro más inmediato). Además, hace tiempo que los trabajadores españoles del sector hablan inglés con fluidez. Si 22 de nuestros socios han sacrificado sus lenguas en favor de la patente común, no veo por qué nosotros no deberíamos hacer lo mismo.

La tramitación del acuerdo sobre la patente de los 25 continuará con su adopción en una conferencia diplomática, y su posterior ratificación por parte de los parlamentos nacionales. La Comisión Europea pretende tener todos los instrumentos de ratificación concluidos antes de noviembre de 2013, a fin de emitir la primera patente común en abril de 2014.

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Nespresso vs. Marcilla: La Guerra del Café se extiende a España

Ayer por la noche conocimos que Nespresso ha iniciado acciones legales en España contra Marcilla (grupo Sara Lee) por “infringir la propiedad industrial de la marca y por actos de competencia desleal”. Los que han estado al tanto de la actualidad durante los últimos meses no se habrán visto sorprendidos por la noticia; de hecho, en los últimos (¿dos?) años Nespresso ya ha demandado por lo mismo a Sara Lee en países como Bélgica, Holanda o Francia.

Cafetera Nespresso Citiz

Nespresso® CitiZ&milk

¿Cuál es el origen de la controversia? Como todos sabéis los productos Nespresso son, por un lado, unas cápsulas individuales de café molido y, por otro, unas máquinas específicas capaces de elaborar la infusión a partir del contenido de dichas cápsulas. La gama de máquinas cuenta con multitud de modelos para el mercado doméstico, así como otras especiales para cafeterías, oficinas, hoteles…

En general, todas las impresiones que he recogido sobre el funcionamiento de las máquinas y la calidad de la bebida resultante son excelentes. Ahora bien, todos los usuarios me comentaban los mismos dos inconvenientes: el elevado precio de las cápsulas y la dificultad para adquirir nuevos recambios (sólo en tiendas oficiales Nespresso, por internet o por teléfono).

Cápsulas Marcilla compatibles con NespressoY aquí es donde entró Marcilla. Si la memoria no me falla, en mayo de 2011 lanzó en España unas cápsulas compatibles a través de las principales cadenas de supermercados (Hipercor, El Corte Inglés, Carrefour, Alcampo, Eroski-Caprabo, AhorraMas…), en uno de los cuales adquirí la caja que veis en la foto.

El precio de las cápsulas de Marcilla es menor que el de las cápsulas originales (alrededor de un 25% menos) pero, sobre todo, eliminan la dependencia de los canales oficiales de distribución de Nespresso. Razones por las que Marcilla vendió en España más de 65 millones de cápsulas antes de fin de año, y por la que hoy se pueden encontrar en el supermercado al menos otras dos marcas que venden cápsulas compatibles con Nespresso.

Pasemos ahora a las afirmaciones de Nespresso en la demanda: “infracción de propiedad industrial de la marca” y “competencia desleal”. Dividiré la primera en tres eventuales infracciones: marcas, patentes y diseño industrial. Por partes:

Marcas:

No parece que haya infracción en este sentido: el nombre de la marca es distinto y la presentación y el envase son completamente distintos (de hecho, cada cápsula de Marcilla viene envuelta en un sobrecito de aluminio). En definitiva, y aunque estuvieran en la misma estantería del supermercado, no veo ningún tipo de dificultad para el consumidor a la hora de “distinguir en el mercado los productos o servicios de una empresa de los de otras” (art. 4 Ley de Marcas).

Me cuesta creer que alguien pueda confundir uno de estos productos con el otro...

Además, el art. 37 de la misma ley impide al titular de la marca “prohibir a terceros el uso en el tráfico económico, siempre que ese uso se haga conforme a las prácticas leales en materia industrial o comercial“; entre ellas, el uso necesario “para indicar el destino de un producto o de un servicio, en particular como accesorios o recambios“.

Patentes:

Según los folletos que podéis encontrar en cualquier tienda oficial de Nespresso:

En 1986, Nespresso revoluciona el universo del espresso con la invención de un sistema que permite reproducir fácilmente un espresso tantas veces como se quiera (…)“.

La primera reivindicación o "capa más externa de la cebolla".

En España, las patentes tienen una duración improrrogable de 20 años (art. 49 Ley de Patentes). No sé a qué “sistema” se refiere, pero si lo que afirma Nespresso es cierto, hace años que dejó de estar protegido.

El texto de una patente está compuesto por una descripción de la invención para la que se solicita la patente, una o varias reivindicaciones, y dibujos o figuras en caso de que fuesen necesarios para ilustrar la invención.

La protección, sin embargo, sólo alcanza a la reivindicación. Para obtener la mayor protección posible, ésta se redacta “a capas”: reivindicas una descripción general, y luego se especifica más y más. Cuanto antes “se pare” el examinador, mayor amplitud tendrá tu derecho.

En mi opinión, Marcilla tampoco infringe la patente de las cápsulas. Como veis, la reivindicación especifica el uso de un material del grupo al que pertenece el aluminio para la “copita con forma de tronco de cono” y ambas capas de “composite”.

Además, queda claro que se reivindica un envase completamente hermético e impenetrable hasta su uso. En cambio, la cápsula de Marcilla está fabricada enteramente en plástico, y cuenta con unas pequeñas perforaciones en ambos extremos. Por tanto, no parece que la filial de Sara Lee infrinja esta patente de Nespresso relativa a las cápsulas.

Diseño industrial:

El art. 1 de la Ley de Protección Jurídica del Diseño Industrial define el diseño como “la apariencia de la totalidad o de una parte de un producto, que se derive de las características de, en particular, las líneas, contornos, colores, forma, textura o materiales del producto en sí o de su ornamentación“. En mi opinión, tampoco hay infracción del diseño industrial. Al igual que sucedía con las cajas, las diferencias entre ambas cápsulas son más que evidentes:

Cápsula Nespresso vs. cápsula Marcilla frontal Cápsula Nespresso vs. cápsula Marcilla trasera

Competencia desleal:

Nespresso lleva a cabo un modelo de negocio conocido como “razor and blades“. Consiste en vender el bien principal a un precio muy bajo (o incluso gratis), y amortizarlo a través de la venta de accesorios, recambios o el servicio posterior. Son muchos los ejemplos que se pueden encontrar: las cuchillas de afeitar y los recambios, las videoconsolas y los juegos y accesorios, las impresoras y los cartuchos de tinta, las Blackberry y el BES/BIS…

Ahora bien, todo el que lleve a cabo un modelo de negocio de este tipo está obligado a soportar la competencia leal de otros fabricantes que lancen productos compatibles y no infractores de otros derechos. En la esquina inferior derecha de las cajas de Marcilla se puede leer la expresión “compatibles con las máquinas de café Nespresso®*“. El asterisco nos lleva al margen izquierdo, donde se puede leer: “Marca de una compañía no relacionada con Sara Lee Southern Europe, S.L.“.

Personalmente, no veo por ningún lado engaño, confusión, denigración, comparación, imitación, explotación de la reputación ajena… o cualquier otra conducta que pueda considerarse desleal.

Conclusiones:

Creo que Marcilla no tiene nada que temer. Desde luego tendrá que defenderse en los tribunales pero, con lo que he podido averiguar sobre el caso (la tienda de Nespresso de mi ciudad, un supermercado e internet), no creo que la demanda prospere. Lexmark intentó sin éxito algo parecido hace unos años (caso Lexmark Int’l vs. Static Control Components), y ahora los fabricantes de impresoras se limitan a enrevesar los diseños para retrasar todo lo posible la aparición de cartuchos de marca blanca. Al final, estamos con lo mismo de siempre: todos estamos encantados con que haya libre mercado, pero luego a nadie le gusta que le hagan la competencia.

Por último, ¿qué dice Nespresso sobre todo esto? Sobre la estrategia legal, evidentemente, no se habla. Y sobre las dosis de Marcilla, ningún comercial os dirá explícitamente que no sirven. Eso si, “no se garantiza que la máquina vaya a funcionar con cápsulas distintas a las originales de Nespresso“. De hecho, la garantía no cubre los desperfectos provocados por el uso de otras cápsulas.