Obras protegidas por la propiedad intelectual (II)

Tras la pausa para el café, continuamos con la lista abierta de tipos de obra protegidos por la propiedad intelectual (art. 10 LPI).

c. Las obras dramáticas y dramático-musicales, las coreografías, las pantomimas y, en general, las obras teatrales.

Teatro de la Ópera de Viena

Teatro de la ópera de Viena. Foto por Daniel Yeow.

Esta clase engloba, entre otros: el teatro, las marionetas, la ópera, las coreografías, las pantomimas… En ocasiones puede dudarse sobre si cabe calificar a alguien como intérprete o como autor, sobre todo en casos de improvisación (Compañía L’Om Imprebis), o cuando las indicaciones del autor del libreto son muy sucintas.

En este sentido cabe destacar que, al contrario de lo que sucede en la obra audiovisual, el director de teatro no tiene la condición de autor. Se duda también sobre la condición de autor del director de escena, ya que algunas adaptaciones son, sin duda, originales en el sentido de la LPI. Las obras escénicas pueden además incluir otro tipo de obras protegidas que reciben protección por sí mismas (decoración, vestuario…). Otros casos dudosos en cuanto a su originalidad creativa podrían ser el fútbol, los toros, la gimnasia artística, el patinaje sobre hielo… Aunque hay otros supuestos en que no cabe la más mínima duda, como sucede con el Circo del Sol. Tal y como decíamos en otra ocasión, las expresiones culturales del folklore tradicional pertenecen a la comunidad y no son susceptibles de apropiación a través de la propiedad intelectual.

d. Las obras cinematográficas y cualesquiera otras obras audiovisuales.

Logo_León_Metro_Goldwyn_MayerSegún el art. 86 LPI, las obras audiovisuales son “creaciones expresadas mediante una serie de imágenes asociadas, con o sin sonorización incorporada, que estén destinadas esencialmente a ser mostradas a través de aparatos de proyección o por cualquier otro medio de comunicación pública de la imagen y del sonido, con independencia de la naturaleza de los soportes materiales de dichas obras“.

Teniendo en cuenta la variedad de aportaciones creativas, se considera como autores de la misma al director, al guionista y al compositor de la banda sonora.

e. Las esculturas y las obras de pintura, dibujo, grabado, litografía y las historietas gráficas, tebeos o comics, así como sus ensayos o bocetos y las demás obras plásticas, sean o no aplicadas.

Mickey Mouse Aprendiz de Brujo

Mickey Mouse, el Aprendiz de Brujo. Foto por Loren Javier.

En las obras plásticas, la expresión de la subjetividad del autor se produce mediante una combinación de formas y colores: pintura, dibujo, grabado, escultura, arquitectura, tapices, jardinería, interiores, cómic, elementos plásticos en videojuegos… En estos casos, muchas veces la originalidad viene determinada por el material empleado (esculturas hechas con botones, con excrementos…). Otras veces, la originalidad está en la ejecución (piénsese en dos pintores inspirándose en el mismo paisaje, pero dando lugar a dos pinturas distintas). Y en otras, lo original es la propia concepción (un simpático ratón con forma y comportamiento humanos).

En la propiedad intelectual, hay una división esencial entre lo que es la obra (corpus mysticum) y el soporte que la contiene y permite su disfrute (corpus mechanicum). Los derechos patrimoniales sobre la obra existen al margen del soporte, por lo que alguien que adquiere un cuadro o una escultura no tiene, por la mera compra, derecho a explotar la obra (art. 56 LPI). Aunque haya adquirido el único ejemplar existente de dicha obra. A pesar de ello, el adquirente sí tiene “derecho de exposición”: podrá exponer públicamente la obra, salvo que el autor haya excluido expresamente este derecho de la compraventa. En futuras entradas hablaremos sobre otro importante derecho que afecta a las obras plásticas, el conocido como droit de suite (derecho de persecución, antiguo art. 24 LPI derogado por la Ley 3/2008). Por último, entran dentro de esta clase las obras de arte aplicado, siempre que sean suficientemente originales y con independencia de que también sean protegibles a través de la propiedad industrial.

f. Los proyectos, planos, maquetas y diseños de obras arquitectónicas y de ingeniería.

g. Los gráficos, mapas y diseños relativos a la topografía, la geografía y, en general, a la ciencia.

h. Las obras fotográficas y las expresadas por procedimiento análogo a la fotografía.

Bloque de Apartamentos

Un bloque de apartamentos como cualquier otro. Foto por SveterCZE.

Tanto sobre los proyectos, planos y maquetas, como sobre los gráficos y mapas, hay poco que decir. Como también vimos, los requisitos de originalidad son bastante relajados. También hay otra causa, y es que su objetivo principal no es expresar la subjetividad de su autor. Puede que algún arquitecto se me eche las manos a la cabeza, pero todos estamos de acuerdo en que, al igual que no se puede proteger del mismo modo la Sagrada Familia que el bloque de apartamentos de la esquina, lo mismo ha de suceder con sus planos y maquetas. En mi opinión, la libertad creadora del arquitecto está intrínsecamente sometida a la utilidad práctica del resultado. Pero es algo que no impide que sus obras se protejan si alcanzan originalidad suficiente.

La fotografía es un caso distinto, en el que el debate está lejos de cerrarse. Tanto la jurisprudencia como la doctrina están de acuerdo en que hay una distinción fundamental entre la mera fotografía y la obra fotográfica. Sobre los criterios de ambas para establecer si hay originalidad o no hablaremos más adelante. De momento, baste decir que contrariamente a lo que se pudiera llegar a pensar la originalidad no depende del valor económico de la imagen capturada, y que en aquellos casos en que se fotografíe a otras personas habrá que tener en cuenta el derecho al honor y a la propia imagen de los retratados.

i. Los programas de ordenador.

Nuevo logo de Windows 8

El nuevo logo de Microsoft para Windows 8

Los programas de ordenador se protegen como obras literarias, aunque hay numerosas voces discordantes que lo consideran una mera innovación tecnológica. En cualquier caso, según el art. 96 LPI, se entiende por programa de ordenador “toda secuencia de instrucciones o indicaciones destinadas a ser utilizadas, directa o indirectamente, en un sistema informático para realizar una función o una tarea o para obtener un resultado determinado, cualquiera que fuere su forma de expresión y fijación“. La protección se extiende también a la documentación preparatoria, la documentación técnica y los manuales de uso. También hay que tener en cuenta que las personas jurídicas pueden ser titulares originarias de los derechos (art. 97 LPI). Es uno de los argumentos que se esgrimen en el eterno debate sobre si la creación es o no algo exclusivo de las personas físicas.

En mayor o menor relación con los programas de ordenador encontramos las obras multimedia y las páginas web. Las obras multimedia combinan vídeo, sonido, imágenes estáticas… gracias a un programa de ordenador. Las páginas web son documentos situado en una red informática, a los que se accede mediante enlaces de hipertexto (de ahí el “http://” que podéis encontrar en la barra URL de vuestro navegador).

En ambos casos no hay que confundir estas obras con los elementos que incorporan (ficheros, gráficos, fotografías, imágenes, vídeos, música…), que en muchas ocasiones son susceptibles de protección independiente. De las páginas web se protege:

  • El código fuente, como programa de ordenador.
  • El diseño de la página (presentación visual), siempre que sea original. Y no, el hecho de escoger una plantilla de 1and1 o similares no te da derechos sobre su diseño.
  • Los elementos independientes incorporados a cada página. El titular de la página, si no es autor de los mismos, necesita contar con el derecho de comunicación pública para incluirlos en su web.

En Propiedad Intelectual Hoy: Obras protegidas por la propiedad intelectual (I)

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